¿Qué es un Banco de Germoplasma?

Los bancos de germoplasma son los sitios de conservación de material biológico por excelencia, cuyo objeto es la conservación de la biodiversidad. Son recintos clave para evitar que se pierda la diversidad genética por la presión de factores ambientales, físicos y biológicos, y las actividades humanas.

La constitución de bancos de germoplasma es relativamente reciente a nivel mundial. Podríamos decir que inicia en 1894 cuando Nicolai Vavilov, científico ruso, describiera los centros de origen de la agricultura. Vavilov llamó la atención señalando la importancia que tiene la conservación de los ancestros de plantas cultivadas como fuentes de variación para el fitomejoramiento.

En nuestro país, en 1960 con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se establece el primer banco de germoplasma forestal, en el entonces Instituto Nacional de Investigaciones Forestales. Hace unas semanas, se anunció la puesta en marcha el Centro Nacional de Recursos Genéticos, que es un banco de germoplasma de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, (SAGARPA) en Tepatitlán, Jalisco. Este banco se suma a algunos existentes en el país, dentro de los cuales resalta el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) ubicado en Texcoco, Estado de México. Asimismo, se ha anunciado la creación del Banco de Germoplasma del Parque Científico y Tecnológico de Yucatán.

Historia del Banco de Germoplasma de Yucatán

En el año 2001 se plantea al conjunto de directores del subsistema científico de los centros CONACYT, el integrar un documento que presente a la comunidad científica y social del país, el trabajo que ha desarrollado este sistema de centros en el campo de la riqueza biológica del país. La propuesta se aprueba y los expertos designados por los centros se dan a la tarea de integrar el volumen “colecciones Biológicas”

La idea de conjuntar la información de la riqueza biológica en un libro tiene tres objetivos: Integrar en una red orgánica a los científicos que trabajan en los centros CONACYT. Esto es, contar con un banco de datos de quienes, en donde y que logros han acumulado en el campo estos investigadores.

Integrar en un mapa los grupos biológicos que se han estado estudiando. De hecho, se planteó desde un principio incorporar también las colecciones vivas y no vivas como bancos de germoplasma y jardines biológicos (que no son solo botánicos). Mostrar la fortaleza del sistema de colecciones biológicas de los centros CONACYT, para que con la ayuda de los académicos de otros campos del conocimiento se le de valor agregado a dichas colecciones. Esto significa reconocer; además de su importancia biológica, el valor social, históricos, económico, antropológico y político, fundamentales para aquilatar debidamente la riqueza biológica de México y su vinculación con los grupos humanos que habitan las diferentes regiones culturales del país.

Con el esfuerzo realizado, nace una publicación que es en sí misma un megaproyecto o proyecto estratégico que permitió fundamentar propuestas más amplias. Hay en el libro aspectos relevantes que no dejan de sorprender como ejemplo de que las colecciones biológicas pertenecen a organismos de los tres reinos; vegetal, animal y micota, y que las colecciones de los Centros CONACYT se encuentran fuera del D.F. o zona conurbada. Este hecho es en sí mismo de gran importancia para la historia de México.

Hay además herbarios hortorios, así como bancos de germoplasma de recursos filogenético, ceparios de hongos comestibles de gran valor, y por supuesto se anotan los esfuerzos para mantener estas colecciones con el apoyo financiero del propio CONACYT y de agencias nacionales e internacionales. Los académicos de estas instituciones además han mantenido un permanente esfuerzo de intercambio de información con los centros modelo del mundo en las diferentes especialidades, y puesto a disposición de comisiones o agencias nacionales en internacionales, los bancos de datos a fin de compartir la responsabilidad de sumar esfuerzos por el bien de todos.

En el año 2009 se elaboró el proyecto de desarrollo de un banco de germoplasma para la conservación y manejo de la diversidad biológica de interés agroecológico, medicinal y forestal presente en el área maya, que por su importancia para la región recibe el financiamiento tanto del gobierno del estado de Yucatán como del CONACyT y el gobierno federal para su edificación y establecimiento.

El proyecto pudo integrarse gracias al capital humano de especialistas que se encuentran en las instituciones que forman parte del SIIDETEY, que han definido sumar voluntades para consolidar la ambición del proyecto como lo es el desarrollo de este banco que consideramos de la mayor importancia para las zonas tropicales de nuestro país.

Los bancos de germoplasma son sitios de conservación de material biológico por excelencia, cuyo objeto es la conservación de la biodiversidad, son recintos claves para evitar que se pierda la diversidad genética por la presión de factores ambientales, físicos, biológicos y las actividades humanas.

En el año 2003 acuñamos el término de “laboratorios naturales”, demos la bienvenida a ese esfuerzo que atenderá a uno de esos laboratorios, que es el de la biodiversidad, para contribuir a impulsar la ciencia en nuestro país.


Responsable de la Información: Gilbert José Herrera Cool
Fecha de última actualización: Noviembre 04, 2013